Margarita & Piolina

Margarita era una niña, a la que le gustaba vivir en el campo

Sus padres tenían una granja y ella pasaba los veranos en el campo con ellos.

Margarita jugaba y hablaba con los animales, se divertía mucho…

Su mejor amiga es una pollita que se llama Piolina. Iban juntas a todas partes, excepto cuando se iba a dormir por la noche a su habitación, porque sus papás no la dejaban.

Por la mañana, al levantarse, lo primero que hacía era ir ver a Piolina y los demás animalitos. Les daba los buenos días y volvía a la casa a desayunar.

Su mamá le dejaba siempre el desayuno sobre la mesa, porque le daba miedo que se quemara, ellos madrugaban mucho para atender la granja y a Margarita le gustaba dormir 🛏, porque al empezar la escuela 🏫 tenía que despertarse tempranito.

Aquella mañana desayuno y se fue buscar a Piolina, quería ir buscar uvas a la viña.

Era época de vendimia y sus padres y los demás trabajadores de la granja estaban en los viñedos recogiendo la uva 🍇 que ya estaba madura.

Margarita y Piolina cogieron en la casa pan 🥖 queso 🧀 y agua 💧.

Recorriendo el camino hasta el viñedo, iban hablando las dos muy contentas de estar juntas y poder ayudar a quienes cuidaban siempre de ellas.

Sus padres se pusieron muy contentos de verlas llegar con las viandas, eso les ayudaría a coger fuerzas para seguir trabajando.

Margarita y Piolina les pidieron unos racimos para comerse ellas dos y sus amiguitos, los puso en su cesta 🧺 y regresaron a la granja. Se sentaron a la sombra de los árboles, llamaron a todos los animalitos que les rodean y se comieron las uvas 🍇 que estaban exquisitas.

Margarita y Piolina pasaron un día muy feliz juntas, acercándose la hora de dormir 😴 se despidieron y las dos quedaron para el día siguiente planear otra salida hasta el arroyo, que en verano está muy bonito, y así tomarse un baño 🛁 bien fresquito.

Puri Cid.

Faustina

Faustina es una abuela moderna, lista, y muy divertida.

A la caída de la noche, la rodeaban todos los niños del pueblo.

Faustina les contaba leyendas, a veces misteriosas, otras más tenebrosas.

A veces sus nietos y demás niños del pueblo jugaban con ella, la hacían rabear haciéndole trastadas. A ella le gustaban las bromas y no se enfadaba, pero ese día, pensó… “esta noche les contaré una leyenda de miedo”.

Cuando oscureció ya estaban todos los niños sentados alrededor de Faustina.

Empezó a contarles una leyenda antigua de su pueblo.

Era un matrimonio que vivían solos, un poco apartados del pueblo.

La mujer era muy miedosa y se recogía antes de que oscureciera la noche.

Pero un día tan entretenida estaba, hablando con las vecinas, que anochece sin darse cuenta de la hora.

Se despidió y haciéndose la fuerte, les dijo que ella no tenía miedo a la noche.

Cogió camino a su casa 🏡 pero iba con los ojos abiertos como platos, mirando a su alrededor, se asustaba hasta de su sombra.

Tan deprisa iba que se le enganchó la falda en una silva, ella pensó que era alguien que la estaba cogiendo y no quería mirar porque le daba miedo. Empezó ha hablarle a la silva como si de una persona se tratara.

No llevo dinero 💰 soy pobre, déjame ir. Tanto tiraba que cada vez se enganchaba más la falda.

Entonces pensó… “si no me suelta por las buenas, voy amenazarle”

Suéltame quien seas, porque si me doy la vuelta es para matarte, soy fuerte 💪 y no tengo miedo.

Echó un buen rato forcejeando con la silva, ella tiraba pero al aflojar el tirón la silva volvía llevarse la falda.

Cansada 😓 dio un tirón tan fuerte 💪 que consiguió soltarse de la silva, echo a correr sin mirar atrás, hasta llegar a su casa toda sofocada.

Su marido, que la esperaba preocupado 😟 por su tardanza, al verla entrar tan asustada y cansada, se levantó y la ayudó a sentarse.

El marido quería calmarla, pero la mujer con la respiración acelerada, quería contarle lo que le había pasado en el camino a casa.

Le dijo que se había encontrado un hombre en el camino, que la cogió de la falda y que tiraba y tiraba… que quería llevársela, pero ella que no tenía miedo, le amenazó. Diciendo “suéltame que te mato”, “llevo un cuchillo escondido y te corto la mano 🤚” le contó que forcejeará un buen rato con el hombre, pero al final huyó asustado, y ella echó a correr 🏃‍♀️ hasta la casa 🏡.

Así quedó la leyenda, de tanto miedo que tenía no quería ni ver lo que en realidad pasaba.

En el pueblo se hablaba de la valentía de la mujer al enfrentarse al desconocido asaltante.

Así nadie nunca supo la verdad, ni la propia mujer 👩 porque el miedo la cegara.

Mira atrás sin miedo, aprende de los errores, enfréntate al mundo 🌎 aunque este te atrape en esa bola 🎳 de mentiras 🤥 tú ve siempre con la verdad, porque esa es la única manera de encontrar tu propia tranquilidad.

Puri Cid.